lunes, 6 de abril de 2015

La banda sonora de la Generación X

Eran los primeros meses de 1994. En ese entonces cursaba la prepa en Dolores Hidalgo. Mi amigo Israel y yo éramos afines en los gustos musicales, los cuales giraban en torno al rock: Aerosmith se presentaba con su disco Get a grip, Pablo Honey de Radio head estaba en vías de convertirse en un clásico a través de su exitoso sencillo Creep, Metallica hacía suyos los récords todavía con su insuperable álbum negro, aún quedaban algunos indicios del Hard Rock que dominó a finales de los ochentas y principios de los noventas, y el rock alternativo se popularizó a través de bandas como R.E.M., Porno for Pyros y Jesus Jones. Pero nuestros oídos estaba dispuestos hacia un nuevo subgénero: el grunge.

Influído por el Punk, el Hard Rock y el rock clásico, se presentaba como un sonido y un discurso inmediatos a una generación apática y desencantada con el status quo que les tocó vivir. Sus características distintivas eran sus guitarras poderosamente distorsionadas, baterías predominantes, melodías repetitivas y pegadizas. Sus letras eran deprimentemente poéticas.

El término grunge se utiliza como jerga en inglés para designar “sucio” o “mugre”. Originalmente se utilizó de forma despectiva, derivando en el nombre del género musical que predominó en los noventas.

El movimiento grunge resultó tan efímero como el efecto de la adrenalina inyectada a sus vísceras. Nos impactó tanto ese cántico poderoso y desenfadado, sin otra pretensión que la de mantener una línea mínima de expresión. No buscaban la popularidad. Les incomodaba. Soungarden, Alice in Chains, Stone Temple Pilots, Pearl Jam y, al frente de todos ellos, Nirvana.

Fue tal el fervor por estas bandas que Israel y yo decidimos adoptar su imagen característica: jeans, playera y la infaltable camisa de franela a cuadros atada a la cintura, todo con apariencia de estar desgastado o sucio. Jóvenes al fin, nos sentíamos rockstars. En una era anterior al Internet, nos manteníamos informados a través de revistas musicales o juveniles sobre estas bandas. Sus videos los seguíamos a través de MTV y el recién aparecido Tele Hit.

A finales de febrero de ese año Israel llegó una mañana a la escuela mostrándome su nueva adquisición: el CD In utero de Nirvana, que aunque salió a la venta en Estados Unidos en septiembre de 1993, recién llegaba a México. Su anterior producción, Nevermind, es catalogada como uno de los mejores discos de la historia. Ni duda cabe. A través del uso de la dinámica de canciones ruidosas y calmadas envueltas en una producción sumamente pulida. Smells like teen spirit y Come as you are se convirtieron en himnos de nuestra generación. Con la nueva producción se generaron grandes expectativas. No nos decepcionaron. Heart-shaped box y Rape me nos mantuvieron en la misma línea deprimente, aunque no lograron convertirse en clásicos.

El miércoles 6 de Abril llegamos a clases comunicándonos mutuamente la noticia que Kurt Cobain, vocalista de Nirvana, había decidido terminar con su vida un día antes. Fue como si alguien cercano a nosotros hubiera muerto.

No fue sino hasta hace poco tiempo que me di a la tarea de buscar la carta que dejó Cobain explicando las razones de su decisión. En ésta deja en claro su halo fatalista, derrotista y autodestructivo. Dicha carta pertenece ya al imaginario popular.

A Israel le perdí la pista tres meses después ya que tuvo que cambiar de escuela, y de esta forma perdí un cómplice musical. Bring your friends, it’s fun to lose and to pretend (Smells like teen spirit).

Vaya pues mi pequeño homenaje a Kurt Cobain a 21 años de su muerte.

En el siguiente vínculo encontrarán la carta de suicidio de Kurt Cobain en inglés y en español.
http://www.taringa.net/post/info/1011231/Carta-de-suicidio-de-Kurt-Cobain-en-Ingles-y-en-castellano.html

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