*Texto creado para el Taller de Ensayo Literario del Museo de la Restauración de la República de Querétaro, Qro., en Mayo de 2008.
En
1988 la banda de rock irlandesa U2 lanzó al mercado el disco The joshua tree,
que contiene temas ya clásicos como With or without you, I Still haven’t found
what I’m looking for (Aún no encuentro
lo que busco), y Where the streets have no name (Donde las calles no tienen
nombre).
En
ese entonces se le calificó a la banda como activista social y rockeros con
mensaje. Se le consideró a Bono y
compañía como vates modernos por sus letras sugerentes en medio de tanta
banalidad y frivolidad en la década de los ochentas.
Imaginar
tan sólo un lugar donde las calles no tienen nombre bien podría ser tema de un
libro al estilo de Ítalo Calvino. Pensar que nadie sea capaz de elegir un
prócer, un hombre destacado o una leyenda local para darles dignos apelativos a
esos pasajes colectivos, sería tanto como pensar que no exista alguien lo
suficientemente notable para preservar su memoria.
En
la actualidad sería concebido como una irracionalidad vial por la falta de
estímulo bautizador. La vacuidad nominal puede deberse a un auténtico olvido. O
no. Como señalar elegantemente con letras blancas sobre fondo verde como “calle
sin nombre”, invita a pensar que se trata más de un chiste municipal que de un
estado de excepción, producto del olvido o la desidia.
¿Cuántas
calles en el mundo han sido condenadas a no llevar nombre? La falta de nombre
provoca una extraña fascinación para las personas, como sucede con el antiguo
pasaje de Levenshulme, en Manchester, Inglaterra. Es un lugar que existe desde
hace más de 160 años pero nunca ha sido nombrada oficialmente. Es una calle muy
conocida en aquél país y en el mundo, además de ser uno de los lugares más
visitados de aquella ciudad.
Esa
misma fascinación aplicaría para otros elementos sin denominación. “El libro
sin nombre”, “el vino sin nombre”, “el álbum sin nombre”, “la ciudad sin
nombre”, “la película sin nombre” serían destacados quizá como reconocimiento a
ese estado tan particular.




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